Preparar un buen café de filtro es más fácil de lo que parece. Estos son los detalles que hacen la diferencia.
La proporción
Como referencia, usa una cucharada colmada (unos 7 g) de café molido por cada taza de 125 ml. Desde ahí, ajusta a tu gusto.
El filtro bien colocado
Dobla los bordes sellados del filtro de papel antes de ponerlo en el portafiltro: así calza perfecto y no se rompe.
El agua
Usa agua recién hervida que haya reposado unos segundos. El agua demasiado caliente amarga el café.
El vertido
- Humedece primero el café con un poco de agua y espera unos 30 segundos.
- Vierte el resto en círculos, en dos o tres tandas, sin llenar el filtro hasta el borde.
Tip: guarda el café molido bien cerrado, en un lugar fresco y seco, para conservar su aroma.
Sigue siempre las indicaciones de la etiqueta de cada producto.






